MARIDAJES DE VINO Y JAMÓN IBÉRICO

El Jamón Ibérico es la joya suprema de nuestra despensa. Sus mejores ejemplares son productos sin parangón en la gastronomía mundial. Quizá ningún otro alimento alcanza el nivel de hondura, refinamiento e intensidad propio de los grandes jamones de bellota.

Combinar un gran ibérico con el vino adecuado es una tarea delicada. En general, los maridajes de vino y comida pueden plantearse de dos maneras. O bien buscando complementar los productos, o bien investigando el contraste de sabores y texturas.

En este post dedicado a los Maridajes de Vino y Jamón Ibérico os propondremos una completa selección de vinos para vuestras veladas gastronómicas. Para dar más interés al asunto, hemos ordenado los vinos de menor a mayor contraste.

Así, empezaremos con las combinaciones clásicas de vino y jamón ibérico. A continuación, profundizaremos un poco y os sugeriremos maridajes algo más arriesgados.

Comencemos imaginando una escena familiar. Reunidos al calor del hogar, llega el momento más esperado: el momento de degustar un buen jamón. Pero, ¿qué sería de un delicioso plato de ibérico sin el acompañamiento de un gran vino tinto? Vinos como, por ejemplo, el clásico Pago de los Capellanes Crianza 2015, o el ecológico Dominio Romano 2015, ambos monovarietales de Tinta Fina. La oscuridad mineral de estos dos vinos de Ribera del Duero, matizada por una juiciosa crianza en barrica, es el complemento ideal para el potente sabor del jamón de bellota.

Menos intensos que los Riberas, los tintos de La Rioja suelen poseer, sin embargo, mayor gracia y sutileza. La prueba la tenemos en el magnífico Fincas de Ganuza Reserva 2012, cupaje clásico de Tempranillo y Graciano, y Sela 2015, de  idéntica composición completada con un toque de Garnacha. Rioja y Jamón ibérico... ¿Qué más se puede pedir?

Dejamos atrás los vinos tintos y su deliciosa fruta. Buscamos acidez, tensión, frescura, salinidad incluso. Queremos experimentar nuevas sensaciones, armonías inesperadas.

Chivite 125 Colección Rosado 2016. Un rosado con alma de tinto hecho de Tempranillo y Garnacha con 10 meses de crianza en barrica. Su elegancia y su estructura, al combinarse con el jamón, son la prueba de que los opuestos se atraen. 

Gran Caus Rosat 2017. Un vino rosado ecológico elaborado exclusivamente con Merlot. Rico y perfilado, con una estilizada mineralidad que compensa la sensación densa del jamón en boca.

Maria Casanovas Pinot Noir Rosado El maridaje de ibérico y vino espumoso es el más sensual y placentero. Este Cava de Pinot Noir tiene el cuerpo suficiente para combinar bien con el jamón. Además, sus recuerdos de frutas silvestres ennoblecen las notas cárnicas del producto.

Recaredo Subtil Gran Reserva Brut Nature 2011. En este magnífico Cava procedente de agricultura biodinámica se unen a la perfección la tensa acidez del Xarel·lo con el toque cremoso del Chardonnay. Un espumoso que subraya los matices más refinados de los grandes ibéricos.

Sabaté i Coca Reserva Familiar Brut Nature. Elegante y estructurado, este monovarietal de Xarel·lo fermentado parcialmente en barrica posee una burbuja delicada que acentúa la textura fundente en boca de los mejores jamones.

Ximénez Spinola Exceptional Harvest 2017. Excelente y poco conocido Pedro Ximénez seco con una corta crianza en barrica que acompañará a la perfección jamones de curación media. Gran limpieza de sabores con un perfecto equilibrio.

San León Manzanilla Reserva de la Familia. La combinación de Jamón Ibérico con vino de Jerez es muy común en Andalucía. A nuestro entender, es una de las más felices. La fresca tensión de la Manzanilla limpia el paladar y lo deja listo para el siguiente bocado.

Por último, y para los más aventurados, Lustau Amontillado Esncuadrilla es el contrapunto perfecto para jamones de larga curación. El más misterioso de los vinos tradicionales andaluces, el toque cálido y la viva acidez del Amontillado, junto con sus notas salinas, yodadas y tostadas, dan como resultado una combinación de insuperable complejidad y riqueza.

 

Hasta la siguiente entrada,

Que disfrutéis del vino -y del jamón, por supuesto.